Luego se añade que las mujeres ya envían menos manuscritos de normal, así que claro, acaba siendo todo más difícil.
Con estas cuestiones siempre se olvida una cosa: si la necesidad es mutua, ¿por qué solo una de las partes está obligada a pringar?
Es como si necesitas no sé, un CM en una empresa, pero en vez de sacar una oferta de trabajo esperas a que te llegue algún CV que cumpla con tus estándares.
Si quieres publicar autoras, búscalas. Pide manuscritos.