Desde las administraciones universitarias, se nos pide usarlas en las clases y facilitar que les estudiantes la aprendan a usarla. En un workshop reciente, se nos animaba a usarla para escribir nuestros artículos académicos!
Ya no se si han bebido del agua envenenada del pozo, como dice el cuento, o es que el brillo de los fondos que aportan les ciega con ingente cortoplacismo.