Asumir el papel de "sumisión" frente al hombre y romantizarlo está pisoteando ideas fundamentales de cuidados y respeto entre iguales. A mi me hace súper feliz cocinarle cosas ricas a mi pareja, y me hará super feliz cocinarle cosas ricas a mi hija. Mi pareja (hombre) encuentra felicidad en lo mismo, y lo demuestra constantemente, es un lenguaje de cariño.
Ahí hay cuidados, no sumisión.