Pues yo lo veo al revés.
Casi siempre fui a la típica barberia de hombres, de ambiente poco moderno (ehem), que te cortaba el pelo un señor. Una, cerró por jubilación. La otra, el señor se jubiló y la traspasó a una chica. Y ahora es más una peluquería, como dices "en general".
Ya casi no quedan barberías "de toda la vida". Ahora son todo peluquerías.