La televisión. Ese elemento que algunos han convertido con acierto en un elemento más qie coge polvo en el salón.
Es su mejor función.
De otro modo estás sometido a la dictadura de operaciones psicológicas en mil y una vertientes diferentes. La última: el hanta virus.
La próxima: los alienígenas.
La carta de la guerra está muy desgastada y ya no sirve.
