Después se enteran de toda la historia. El piso no es de los abogados, sino que son inquilinos. Llevan dos años y medio sin pagar el alquiler. De hecho, solo pagaron el primer mes y otro de fianza. Tíos que ganan dinero a espuertas.
¿Y cómo puede ser que no les hayan largado? Pues ahí va otra bonita historia: