La cosa es que cuando me puse a investigar sobre autismo en 2023 (tengo hasta un diplomita y todo) hablaban del tema de la afectación de los sentidos, el perfil puntiagudo, hiper o hiposensibilidad.
La capacidad de ser hiper sensible e hipo sensible con el mismo sentido es una cosa que me pareció profundamente fascinante. Y aún así no caí en que la afectación puede también traducirse de forma erógena. No fue hasta 2024 que descubrí que soy jodidamente hiposensible a estímulos erógenos.