Como bien imaginas, acabamos de perder un espacio que considerábamos seguro.
Venimos de Calafou, y cosas como esa nos dan las fuerzas. Las resistencias felices de Talavera, las combativas de Aragón, las acogedoras de Guadalajara, las creativas francesas...
Ponemos cara a la gente, eso nos impulsa desde la rabia, pero también la ilusión.