Las fuentes de alimentación de los ordenadores (por lo menos las que son un poco decentes) tienen protección contra sobretensión y otros mecanismos que evitan que sobretensiones transitorias lleguen a componentes sensibles.
En todo caso se fastidiaría la fuente y habría que repararla o reemplazarla.
Por lo demás, como ya se dijo por aquí, una vez metida a hacer la inversión, mejor meter protección contra sobretensiones en la instalación eléctrica de la vivienda.