Un seguro privado está muy bien para pruebas rutinarias o revisiones a la hora de quitarte esperas, pero fuera de ahí no vale para más. La verdadera sanidad es la pública. La que va a salvar la vida, es la pública.
Conozco casos cercanos de gente dando a luz en clínica privada en habitación particular, todo muy mono, trato exquisito, una experiencia perfecta; pero esa gente no es consciente del riesgo en que se ponen si algo se tuerce. Que si algo va mal en el parto van a tener que llamar a un hospital público y esperar a que venga una ambulancia o un helicóptero para el traslado.
La que hay que cuidar, es la pública.