Estoy de acuerdo con Carmen, especialmente en que Trump es consecuencia, no causa.
Añadiría que, con Trump, el imperialismo gringo simplemente se quita la careta, pero no cambia en su esencia fundamental. Los discursos progres vacíos de Biden y Obama siempre fueron acompañados de violencia interior y exterior, con su clímax en una Tercera Guerra Mundial de facto.
Seguro que esta administración traerá mucha desgracia, pero eso es consecuencia de las características del Estado gringo y del capital transnacional que lo dirige.