Puede ser. Creo que el progreso tecnológico traerá más y mejores formas de salvaguardar la privacidad, pero a la vez más capacidad para violarla.
De todas formas, en cuanto a la libertad de elegir, parece que mayoritariamente solemos preferir sacrificar la privacidad por el nuevo caramelo de moda. Somos como lemmings, totalmente inconscientes, pero a voluntad.